Revolución lectora en el CEIP Manuel Altolaguirre: el método de la UMA basado en historias que transforma las aulas


La competencia lectora es, sin duda, uno de los mayores retos contemporáneos de los sistemas educativos. La lectura no es una parcela estanca de la asignatura de Lengua; es una herramienta transversal, indispensable para comprender Matemáticas, Ciencias Naturales o Sociales. Sin embargo, los métodos tradicionales de enseñanza literaria —basados en lecturas obligatorias, exámenes memorísticos sobre detalles concretos y presentaciones de PowerPoint— a menudo consiguen el efecto contrario: socavan el hábito lector y convierten el libro en una carga.

Para revertir esta situación, desde la Plataforma Internacional de Aprendizaje Basado en Historias nos enorgullece difundir buenas prácticas que demuestran que otra forma de enseñar es posible. Hoy ponemos el foco en el caso de éxito del CEIP Manuel Altolaguirre, un centro de compensatoria y difícil desempeño en Málaga que, en colaboración con la Universidad de Málaga (UMA) y bajo el liderazgo del pedagogo Enrique Sánchez Rivas, está demostrando cómo el Aprendizaje Basado en Historias (ABH) puede transformar por completo la relación de los niños con los libros.

¿Qué es el Aprendizaje Basado en Historias (ABH)?

El ABH no busca inventar la rueda ni incorporar elementos ajenos al proceso de enseñanza, sino reestructurar los componentes existentes para hacer la literatura atractiva y conectarla con los intereses del estudiante. La meta principal es clara: conseguir que el alumnado lea por cuenta propia en su tiempo libre, desarrollando un interest intrínseco y alejándose de la lectura por pura obligación.

Alineado con los avances científicos, este enfoque se sustenta firmemente en las últimas tendencias de la neurociencia y la pedagogía, apoyándose en la creatividad, la investigación y el storytelling. Tal y como se defiende desde el proyecto, la neurociencia ha dado un vuelco a lo que sabemos sobre cómo se aprende, y el sistema educativo no puede dar la espalda al progreso científico si quiere mitigar el fracaso en la comprensión lectora.

Las Tres Fases del Método ABH

A diferencia del examen tradicional, el ABH propone una ruta de aprendizaje dividida en tres etapas clave perfectamente orientadas a la emoción, la exploración y la creación:

1. Conexión emocional (Fase de Motivación)

Antes de abrir el libro, el objetivo es generar "inquietud por pasar las páginas" en lugar de imponer objetivos o tareas curriculares frías. A través de dinámicas, juegos (como "pasapalabras"), pequeñas performances o la ambientación del aula, se aporta contexto a la obra.

Un ejemplo práctico de aula: En centros colaboradores como el CEIP Vicente Espinel, se llegó a ambientar un aula completa con elementos de Alicia en el país de las maravillas. Los niños se sintieron auténticos exploradores dentro del propio libro, fomentando una lectura mucho más comprensiva, lúdica y entusiasta.

2. Investigación informal

Una vez inmersos en la lectura, se propone una investigación que se aleja por completo de la rigidez académica tradicional. Utilizando tecnologías y recursos interactivos con los que los estudiantes tienen mayor margen de maniobra, los alumnos completan retos sencillos en una o dos sesiones. Un ejemplo es la confección de una ficha de personaje evolutiva, donde el estudiante describe el carácter del protagonista y analiza qué aprendizajes vitales va adquiriendo a lo largo de la narración.

3. Creación y Co-creación creativa

El broche de oro del método tradicional suele ser un examen que penaliza y mide datos milimétricos. El ABH, en cambio, rescata la creatividad, un factor a menudo olvidado en el sistema educativo. Dado que un libro es un producto creativo, el ABH capitaliza ese valor: los estudiantes trabajan en equipo para escribir su propia historia y contarla en clase. De esta forma se dinamizan la cooperación, la comunicación efectiva y la asimilación de estructuras narrativas. Además, es un modelo totalmente adaptable: en Primaria se trabaja la estructura clásica (introducción, nudo y desenlace), mientras que en Secundaria se evoluciona hacia modelos más complejos como el viaje del héroe.

El CEIP Manuel Altolaguirre como referente: Una relación simbiótica con la Universidad

El impacto del ABH ya es una realidad palpable en la comunidad andaluza, donde se ha formado a más de 200 profesores en este modelo. Sin embargo, el CEIP Manuel Altolaguirre (situado en el barrio malagueño de Palma-Palmilla) destaca como uno de los centros que se ha mantenido plenamente "enganchado" al proyecto tras comprobar su efectividad real en las aulas.

Este colegio de atención educativa preferente mantiene un vínculo fundamental con los estudiantes del grado de Educación Primaria de la UMA, creando una relación simbiótica en la que todos ganan:

  • Para los futuros docentes (alumnos de la UMA): Al no comenzar las prácticas oficiales hasta segundo de carrera, participar en las dinámicas de ABH dentro del Manuel Altolaguirre supone su primera e importantísima toma de contacto con la realidad escolar. Acuden a la biblioteca del centro, seleccionan los libros y preparan las actividades de animación.
  • Para el alumnado del colegio: Los niños se enfrentan a contenidos perfectamente moldeados, dinámicos y personalizados para ellos. Además, el proyecto ha supuesto un impulso tecnológico en el centro; mediante la incorporación de 32 iPads, los alumnos aplican el método de forma interactiva, dando una vuelta de tuerca a la modernidad pedagógica.
"El ABH crea vínculos académicos entre el nivel educativo universitario y el nivel educativo escolar. Me alegra el hecho de poder darle a los niños lo último. La mayoría de conocimientos se tienen por la lectura... se aprende leyendo". — Miguel Ángel Muñoz, director del CEIP Manuel Altolaguirre.

Esta inspiradora experiencia metodológica fue recogida en detalle en la crónica de prensa publicada por La Opinión de Málaga, donde se destaca el excelente acogimiento del profesorado y el impacto positivo en el desarrollo del hábito lector autónomo.

Alumnado trabajando con el método ABH en el aula

Alumnos de Educación Primaria de la UMA dinamizando las lecturas junto al equipo del centro escolar.

Reflexión para nuestra comunidad docente

Romper con la rutina de la enseñanza tradicional nunca es una tarea sencilla, pero la trayectoria del CEIP Manuel Altolaguirre demuestra que cuando la metodología cambia, abraza la neurociencia y pone el foco en el disfrute creativo, la respuesta de los alumnos se transforma drásticamente. Los docentes que implementan el Aprendizaje Basado en Historias coinciden en que el método no solo es bien recibido por los niños, sino que es una herramienta robusta y eficaz para el día a día.

Aprovechemos el inmenso potencial de las historias, de la co-creación y de alianzas institucionales tan potentes como esta para devolverle a la lectura escolar el lugar que le corresponde: el de una aventura libre, emocionante y verdaderamente transformadora.

¿Y tú qué opinas?

¿Cómo trabajas la animación a la lectura en tu centro escolar? ¿Has implementado alguna estrategia de storytelling o ABH en el aula?

¡Déjanos tu experiencia en los comentarios y abramos debate!